choose your language
italianoenglishjapanesedeutchespanolfrançais - coming soon
Regione Puglia Assessorato Turismo e industria alberghiera
Localidad

OFERTAS ESPECIALES
home » LA TIERRA DE BARI



La tierra de Bari, situada entre los famosos destinos turísticos del Gargano y el Salento, representa perfectamente la paradoja de Puglia.

Aquí es donde encontramos reunidos todos los símbolos más famosos de la región: las catedrales, los castillos, los trulli y las cuevas.

Ahí está la Puglia de la cultura: historia, tradición y misterio se juntan en Castel del Monte, fuente del conocimiento y depositario de las respuestas a las preguntas más antiguas del ser humano.

La tierra de Bari es una síntesis de los tres paisajes pulleses más emocionantes: la Puglia de las aldeas de pescadores, la del mágico Valle de Itria y la inmensidad de la Murgia. Aquí los pueblos relucen radiantes de cal blanca en la purísima luz del Mediterráneo. Aquí las ciudades monumentales están hechas de casas adosadas que evocan Oriente .

TIERRA DE SOL: LA RIBERA DE LOS TRULLI
Palacios aristocráticos, torres y edificios históricos, avenidas, estancias que esconden tesoros, ovillos de callejuelas y pasajes angostos, santuarios venerados por la devoción popular, decorados como suntuosas capillas, casi como museos. Y, de repente, se encuentra el viajero ante una plazoleta recoleta y luminosa, una escalinata, enormes portales que se abren hacia delicados patios semiocultos como un amanecer.

Frente al mar, la costa pullesa se torna viaje de amor y odio. Abres una puerta y te encuentras frente al mar, un mar de vida e inquietudes. Puertos grandes y pequeños, uno tras otro, con un puñado de barcos entre rocas y escolleras, como en el puerto de Giovinazzo. Puedes dar con una solemne y blanca catedral, como en la muy noble Trani, con las viejas iglesias y los barquitos de pesca de Molfetta y Polignano, que casi parecen volar como gaviotas por encima de las rocas; con Monópoli, que recuerda el Caribe. Aquí puedes cruzar el mar en pos de un sueño, el escalofrío de la aventura cual vela en el viento.
Para quienes buscan, en cambio, un retiro de paz después de la emoción de las olas, está el Valle de Itria, un colorido mundo de fábula salpicado por los trulli de Alberobello, las entrañables casitas hoy Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Y también Locorotondo, encaramado allí arriba como una pequeña Jerusalén, con su iglesia principal que reluce cual mezquita en medio del pueblo y todas sus casas esparcidas en derredor como pollitos en torno a su clueca.

Castellana, ahora, con el mágico encanto de su disneylandia subterránea, sus cuevas calizas que se formaron, gota sobre gota, hace millones de años. Y después la terraza de la selva de Fasano, y ese jardín florido que es Costernino.

Es la Puglia del turismo rural, establecimientos que son refugios secretos para famosos que las agencias internacionales traen hasta aquí, incluso desde Hollywood. La encantadora frescura, los olores suaves, los sabores antiguos se encuentran todos cerca del mar.

Pero el Valle de Itria no sólo es famoso por los trulli; también hay muchas pequeñas maserías. Aquí la mies crecía y se consumía en los campos, la gente labraba la tierra cultivando hortalizas, criando terneros, caminando y montando a caballo. Aquí se velaba el fuego en las eras, donde patrones y braceros se reunían por la noche para cenar juntos tras una jornada de duro trabajo bajo un sol de justicia.

Maserías formando un rosario de objetos legados de generación en generación, donde el tiempo transcurre lentamente; la moderna industria del turismo pullés ha sido capaz de conservarlas tal como eran, aunque con todas las comodidades de hoy.


LA TIERRA DEL MISTERIO: MURGIA
Pero la Tierra de Bari no sólo está hecha de magníficos paisajes. Para quien busca intensidad y pasión existe la pedregosa tierra de Murgia.

Si la sobrevolamos como águilas cruzando sus cielos azules sin nubes, podremos contemplar su solemne majestuosidad, su silencio agudo y ensordecedor; nos extraviaremos entre sus infinitos horizontes, acongojados por la ausencia de límites. Se puede cruzar la Murgia al estilo Indiana Jones, siguiendo una caravana en busca de frescura, o a bordo de un todo terreno que pueda con las asperidades del terreno. Pero siempre se encontrará todo lo que el alma puede desear.
La Murgia es un desierto pedregoso que sólo puede apreciar quien sabe amarla y quedarse con ella. Bajo un océano de luz se encuentran Altamura, Gravina, Santeramo, Spinazzola, Minervino. Aquí hay verdaderos abismos, tragaderos (puli) y gargantas (gravine), con sus bocas abiertas de par en par, como ogros. Aquí se encuentran las cuevas que habitaron los humanos de la Edad de Piedra; el anhélito de fe las ha sembrado de imágenes de Cristo y de la Virgen María.

La Murgia atesora más de 1500 especies de plantas, incluidas las magníficas orquídeas y la seta carboncello. ¡Y además está el pan de Altamura! Todas estas cosas, este paraíso, encantaron en los tiempos antiguos al rey Federico II de Suabia, al emperador que llegó a Puglia para no dejarla nunca más

 

 

CONTÁCTENOS
AGINTOUR snc
t. 0039.080.9303100
f 0039.080.9376541
Francesca Romana Dicecca

Directora de la Oficina Exterior del Departamento de Incoming
t./f. 0039 080 4107345
 
AGINTOUR - P.zza Vitt.Emanuele 10 - 70043 Monopoli (Ba) ITAY - +39 0809303100 - info@agintour.it
p.iva 00869430728
© logovia